Nuestra cabeza está invadida de cosas que queremos hacer.
Sin embargo, ¿cuántas cosas de esas llevamos a cabo? Soñar por soñar no sirve
de nada si no intentamos cumplir nuestras metas; al igual que las palabras no
son nada si no están acompañadas de hechos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario